martes, julio 21, 2009

El mundo de los Adolescentes

Los adolescentes dicen en silencio: “Necesito a Cristo” y cuentan su historia de orfandad, abandono y dolor. Los jóvenes están desprotegidos, abandonados por sus padres, a quienes la vida ha absorbido. No culpamos a los chicos, La responsabilidad es de quienes no les hablamos claro. No tienen con quien conferir sus problemas.
Quizá podríamos decir que hay más “compañerismo” entre padres e hijos que hace veinte años… pero hemos equivocado los roles. No es “camaradería” lo que ellos necesitan. Falta diálogo, modelos operativos, sinceridad…
En esta sociedad hay trigo y cizaña: hay chicos que están la droga o que sólo les interesa el juego sexual, pero también hay chicos buenos ¿Qué es lo que se publica? Sólo la parte negativa. Lo mismo ocurre con los padres. Están los que se ocupan de sus hijos y los que no. Una vez más, los que se hace evidente es la parte negativa.
Los jóvenes siguen siendo idealistas, soñadores, pero pretenden vivir más rápido y estar listos a los 17 años para embarazar a una joven, o peor, para robar y tener malas amistades.
Detrás de todo eso, ellos siguen sintiendo miedo: de sus posibilidades, de su futuro.
Un estudio realizado por profesionales psicólogos y sociólogos en Argentina sobre “Los caracteres básicos de actitudes juveniles”, si las condiciones adversas para los adolescentes persisten o no reciben motivaciones positivas, pueden degenerar en perturbaciones mentales serias tales como: carencia de autocrítica, la no previsión del futuro, existencia improductiva, hacer sufrir sin sentir culpa, desarmonía entre la inteligencia, la voluntad y los instintos, actitudes impulsivas sin medir la consecuencia, entre otros.
¿Qué hacer? Los padres pueden recomponer su imagen de autoridad si dan signos de un acercamiento real con el hijo; si ellos ofrecen la seguridad que el adolescente busca y necesita; si son verdaderos testimonios y no viven de “slogans”; si tienen personalidad e interioridad, si son fieles… Los padres han de tener siempre presente que la autoridad, tanto como la libertad, se ejercita. Ésa es la mejor arma para ayudar a nuestros adolescentes.

viernes, julio 17, 2009

El lado positivo de la vida

Describir el lado positivo de la vida, interpretando a tu favor los acontecimientos, incluso los más dramáticos, es uno de los secretos que genera actitudes que nos mantienen saludables y ganadores. Hay una leyenda india que ilustra muy bien este tema:
"Un joven adiestraba su caballo cuando éste huyó.
- ¡Qué mala suerte! - dijeron los vecinos.
- Tal vez... - respondió el padre.
Entretanto, el caballo regresó trayendo consigo otros tres caballos salvajes.
- ¡Qué buena suerte! - exclamaron los vecinos.
- Tal vez... - respondió el padre.
Al intentar domar uno de los caballos salvajes, el joven se rompió una pierna.
- ¡Qué mala suerte! - dijeron los vecinos.
- Tal vez... - intervino el padre.
Llegó el tiempo de la guerra y todos los jóvenes de la región fueron enlistados para ir al frente de batalla, menos el que tenía la pierna rota.
- ¡Qué buena suerte! - gritaron los vecinos.
- Tal vez... - dijo el padre."
¿Podemos comprender que tener "mala suerte" o "buena suerte" es mera cuestión de interpretación? ¿Con cuáles ojos ves los hechos? ¿Cómo los sientes? Si la vida está hecha de elecciones, tú eliges cómo quieres ver lo que sucede. La luz de tu corazón resplandece de tal forma que no hay tinieblas que le pongan resistencia. Ella todo lo atraviesa, todo lo aclara, todo lo disipa.
Nuestro mundo cambiará si estamos conscientes que una nueva actitud ante la vida nos hace capaces de ver lo que los ojos de la mayoría no ven. Todo en la vida es "tal vez" y tú puedes escoger. Infortunio o suerte es cuestión de elección, de creencia, de expectativa.
¡Eres tú quien decide de qué lado quieres estar! ¡Decídete!

lunes, julio 13, 2009

Autoestima: Confianza en sí mismo


"Afirmarme" es un modo de mostrar mi valor. Confiar en mí y en mis capacidades es fundamental para desenvolver mi autoestima. Aceptarme como soy, para que, en base a mi realidad, construya mi futuro, es condición necesaria para elevar mi autoestima.


  • Confío en mí como mujer. ¿Por qué debería renegar la misión que me corresponde como mujer, esposa y madre, para dar al mundo aquel toque de ternura que tanto necesita?

  • Confío en mí como hombre. Todos los encargos en mí destinados como miembro del sexo masculino, los acepto y asumo amorosamente.

  • Confío en el potencial de mi mente, en la capacidad de pensar y decidir mi camino.

  • Confío en el derecho de ser feliz, de prosperar en la tierra que Dios me otorgó como regalo, en la oportunidad que el Creador me ofrece de mostrar de lo que soy capaz.

  • Confío en la sabiduría de mi corazón, capaz de orientarme, dándome la seguridad y el poder de proseguir en mi camino, o de escoger el camino real que me realizará como criatura en busca de perfección.

  • Confío en la conquista de mi espacio, por medio del cual yo pueda ir y determinar el rumbo de mis pasos, consciente de la responsabilidad que me cabe en la construcción de un planeta sustentable y fraterno.

Confío, entonces, en lo que SOY, en mi crecimiento diario. Todo adquiere un nuevo significado... Todo se transforma porque yo me transformé.