viernes, enero 25, 2008

La conversión de San Pablo (Parte II)

En sus epístolas no da detalles sobre este hecho, pero sí afirma que perseguía a los cristianos y que se le apareció Jesús "como a un aborto" (1 Corintios 15; 3-8).

Se ha sugerido que este fenómeno podría tratarse de un ataque epiléptico, pues la epilepsia puede ocasionar ceguera temporal y visiones místicas acompañadas de sentimiento de placer (epilepsia extática). También se ha comparado este relato con una experiencia cercana a la muerte se ha dicho que podría haber sufrido un delirio como consecuencia de una insolación, etc. En contra de la hipótesis de una experiencia cercana a la muerte, puede decirse que la luz que se ve en este tipo de experiencias no causa ceguera, aunque no puede descartarse que la ceguera de Pablo sea metafórica y no física, en cuyo caso esta teoría sería más plausible.

La hipótesis de una epilepsia del lóbulo temporal derecho es defendida, entre otros, por el neurobiólogo Francisco J. Rubio. Sin embargo, de tratarse de una epilepsia sería atípica, pues, siguiendo a este científico, los que sufren este mal relatan que han conectado con Dios si son creyentes (p.e. Santa Teresa de Jesús), mientras que los budistas hablan de iluminación, es decir, que suele haber cierta predisposición. En el caso de Saulo, sin embargo, resulta atípico que manifieste haber visto a Jesús cuando se dedicaba a perseguir a sus seguidores y se pase al enemigo.

En cualquier caso, con independencia de si la visión en el camino de Damasco fue milagrosa o tiene explicación científica, el resultado es que Saulo de Tarso, que se dedicaba a "perseguir sobremanera" y "asolar" con "celo" las comunidades cristianas, según sus propias palabras (Gálatas 1; 13; Filipenses 2; 6)), se pasó al enemigo para ser el principal difusor del cristianismo arriesgando su vida, sufriendo encarcelamientos y, finalmente, morir decapitado en Roma.

jueves, enero 24, 2008

La conversión de San Pablo (Parte I)

Un episodio clave en la biografía de Pablo de Tarso, sin el cual la historia del Cristianismo probablemente sería bien distinta, es su famosa conversión, que él llamaba en sus epístolas "vocación".

Curiosamente, en las obras de arte y en la creencia popular se tiene la imagen de que Pablo se cayó de su caballo, cuando ni en las epístolas ni en los Hechos de los Apóstoles se menciona una caída de un caballo y, es más, pudiera tratarse de un anacronismo.

Según los Hechos de los Apóstoles: "Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió."
Continuará...

miércoles, enero 23, 2008

Canto de un Joven que está en busca de Dios

Pablo de Tarso

Tras la muerte de Jesús, hacia el año 33, comienzan a formarse grupos de seguidores de Jesús. Pablo de Tarso fue un activo perseguidor de estas comunidades bajo la influencia de los fariseos. De hecho el fue de los que participó y asintió en la ejecución de San Esteban, el primer mártir(denominado protomártir) de la iglesia cristiana de aquel entonces, quien cayera víctima de lapidación no como consecuencia de la barbarie de la multitud, si no como cumplimiento de una ejecución judicial, pues Saulo contaba con la venia de Roma.

En el año 36, camino a Damasco, tuvo una visión y tuvo una conversión al 100% al cristianismo, que basados en el libro de Hechos de los Apóstoles, fue gracias a una aparición de Cristo, camino de la ciudad de Damasco. Luego de lo cual pide ser bautizado.

Comenzó su actividad de evangelización cristiana en Damasco y Arabia. Es perseguido por los judíos y huye a Jerusalén, donde es visto por Bernabé quien lo lleva con Pedro y con Santiago el Hermano del Señor en el año 36. Huye de Jerusalén, escapando de los judíos de habla Griega. Se lo llevan a Cesarea y es enviado a refugiarse en Tarso.

Bernabé acude a Tarso y se va con Pablo a Antioquía, donde pasaron un año evangelizando. Antioquía se convierte en el centro de los cristianos convertidos desde el paganismo. Aquí surge por primera vez la denominación de cristianos para los discípulos de Jesús.

sábado, enero 19, 2008

Semana de oración por la unidad de los cristianos

El próximo viernes 18 de enero, comienza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que tradicionalmente se celebra del 18 al 25 de enero. El tema elegido para 2008 es: “No ceséis de orar (1 Tes 5,17)”. Los textos han sido preparados conjuntamente por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias.

Cada día de esta semana tendrá un tema distinto

18 de enero: “Orad siempre. No ceséis de orar (1 Tes 5,17)”.

19 de enero: “Orad siempre, no tengáis confianza más que en Dios. Manteneos en constante acción de gracias (1 Tes 5,18)”.

20 de enero: “Orad sin cesar por la conversión de los corazones. Animad a los tímidos y sostened a los débiles (1 Tes 5,14)”.

21 de enero: “Orad sin cesar por la justicia. Mirad que nadie devuelva mal por mal; al contrario, buscad siempre haceros el bien los unos a los otros y a todos (1 Tes 5,15)”.

22 de enero: “Orad sin cesar con un corazón paciente. Tened paciencia con todos (1 Tes 5,14)”.

23 de enero: “Orad siempre para obtener la gracia de colaborar con Dios. Estad siempre alegres. No ceséis de orar (1 Tes 5,16)”.

24 de enero: “Orad porque tenemos necesidad. Sostened a los débiles (1 Tes 5,14)”.

25 de enero: “Orad siempre para que sean uno. Que la paz reine entre vosotros (1 Tes 5,13b)”.

Fuente: http://diariocatolico.com.ve

sábado, enero 12, 2008

La Procesión de la Divina Pastora

La procesión mariana más concurrida del país y una de las más impresionantes de Latinoamérica es, sin duda alguna, la de la Divina Pastora. Los larenses tienen a su Pastora como algo propio. Desde 1856, cada 14 de enero, sale la imagen desde la población de Santa Rosa hasta la Catedral Metropolitana en un acto multitudinario, lleno de fe, alegría y colorido.
Llega el 14 de Enero y amanece todo un pueblo unido en devoción. Los de aquí, los de allá, en este día no hay diferencias, vamos caminando todos juntos, tropezándonos en alegría, tradición de esta mi ciudad que se viste de gala para festejar con la más hermosa de las pastoras, ella nos guía a nosotros su rebaño de fieles, nos acompañamos en la vía, cantamos, sudamos, reímos, nos tostamos con el sol, unos van delante y otros detrás como flotando en un mar de gente que se pierde en el horizonte movidos por la fe, entonando tu himno que suena a gratitud. Ofrendas, aplausos, lluvia de pétalos, oraciones, promesas, pastorcitos y nazarenos, los descalzos, los de rodilla, los que salen y llegan en plegarias y cánticos, los que venden, los que compran, los visitantes, los anfitriones, todos feligreses…

¡Qué viva La Divina Pastora!
Fuente: www.ladivinapastora.com.ve

domingo, enero 06, 2008

Los Reyes Magos

Unos Magos venidos de Oriente se presentaron un día ante el Niño Dios y le ofrecieron sus regalos; oro, incienso y mirra. Dones que se han tratado de interpretar de la siguiente forma: el oro, como a Rey; el incienso, como a Dios; y la mirra, como a Hombre.

Tres personajes que según la tradición se llamaban: Melchor, Gaspar y Baltasar. Representan a todos los hombres, a toda la humanidad y llegan a dar las gracias al Redentor. Los dones fueron muy bien escogidos, muy apropiados. Los Magos querían decirle a aquel Redentor: "Bienvenido seas a nuestro hogar, a esta pobre tierra". Al menos algunos fueron a dar las gracias.

Hoy Melchor, Gaspar y Baltasar somos tú y yo. Somos todos los hombres. Aquel Niño Dios ha vuelto para echarnos una mano, para redimirnos otra vez, -que buena falta nos hace- ¿Qué regalos le hemos llevado?
No importa que no tengas oro, porque está muy caro hoy, si tienes algo que vale más que el oro: "tu gratitud, tu amor".

No me digas que nunca le das gracias a Dios, que nunca te acuerdas de Él. ¿Sabías que olvidarte de dar las gracias a quien te da todo es una gran falta de educación?
Tú no haces eso con la persona que te saluda, presta dinero o te hace algún favor, ¿por qué? Porque tienes educación. Ahora me pregunto: ¿Por qué con Dios tenemos que hacer una excepción y no darle las gracias? Olvidarme de Dios es una gran falta de educación.

Y, ¿qué le puedes regalar a Dios si no tienes incienso ni mirra? Quizá no los tengas, pero tienes lengua para dar las gracias por la vida, por tu familia, por tu cuerpo y tu alma, por tantas cosas.
Dar las gracias no cuesta nada. Amar a la persona que más me quiere, no cuesta trabajo. Querer a quien da todo en la vida es muy fácil. Querer al mejor amigo es algo fantástico.

Los que se consideran ateos, bueno "ateos gracias a Dios", no saben lo que hacen, no saben de lo que se pierden.

¿Cuál va a ser tu oro, tu incienso, tu mirra?
Dios espera un regalo, aunque sea pequeño, pero dado con amor. Tienes manos, inteligencia, pies para realizar una tarea útil en bien de los demás. Hacer algo por tus hermanos es ofrecer un regalo a ese Redentor, porque Él mismo nos ha dicho: "Cuando hicísteis un favor a uno de mis hermanos más pequeños, a Mí me lo hicísteis".
Vamos a unirnos a Melchor, Gaspar y Baltasar, y decir al Redentor: "Qué bueno que viniste, te estuvimos esperando siglos, Sabes que somos olvidadizos, ingratos, pero en el fondo te queremos, te necesitamos, aunque a ratos juguemos a ser pequeños ateos".

"Si alguna persona se merece algún regalo nuestro, es el niño de Belén. Y el regalo más hermoso, el que más le gusta, es el oírnos decir: "Niño Dios, te amo como todo mi corazón".