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Mostrando las entradas de marzo, 2011

3er domingo de cuaresma. La luz del espíritu

Descendamos del monte de la Luz transfiguradora para reemprender nuestro viaje. El tercer domingo de Cuaresma nos lleva a Samaría y más preciso a Sicar, cerca del monte Garizín, en el corazón de Palestina. Jesús se detiene fatigado y sediento en el pozo de quien busca agua incansablemente. Una mujer, una samaritana busca el amor sin fin. No sabe que la fuente de tal deseo no pertenece al pozo que ella conoce desde siempre, fácilmente alcanzable, a la mano de todos. No se encuentra ni siquiera en el pozo de la Ley, o en las estrechas perspectivas de una confusa religiosidad, sino en el inesperado encuentro con Aquel que posee el Agua viva del Espíritu. Un Agua siempre fresca que corriendo crea, transfigura y vivifica. El largo diálogo entre la mujer desconocida y Jesús alcanza su ápice cuando la samaritana toca el aspecto religioso de la vida: “¿Dónde adorar a Dios?”. Este es el misterio de todos los tiempos: la búsqueda del lugar de culto, de la seguridad espiritual, del “dónde” relac

2do domingo de Cuaresma. La luz dela escucha

¿Cuál es la luz que proviene del monte de la transfiguración? Tratemos de escrutar el sendero que Jesús está abriendo silenciosamente desde el desierto de la prueba al monte de la divina Presencia. Es interesante notar que en el primer domingo de Cuaresma el protagonista de la iniciativa de conducir a Jesús a la prueba de las tentaciones es el Espíritu. Ahora, es Jesús quien toma la iniciativa de “llevar” a sus discípulos frente a la zarza ardiente del misterio de Dios. El verbo “llevar” (anapherō: llevar en alto, ofrecer), usado por el evangelista Mateo, sugiere también la idea de ofrecimiento agradecido. Jesús quiere enseñarnos que todo es don, por esto ora y ofrece al Padre la vida de sus discípulos: «Yo te ruego por los que tú me has dado, porque te pertenecen» (Jn 17,9). Es justo este ofrecimiento que revela el corazón libre del Maestro, que no tiene miedo de iluminar el mundo con la fuerza transfiguradora de un amor sin precedentes. El anuncio de la inminente pasión antes de la s

1er domingo de Cuaresma. La luz de la prueba

En este primer domingo de Cuaresma todos seremos iluminados por una luz particular, la que proviene del desierto de la prueba. Jesús fue conducido al desierto por el Espíritu para ser tentado. La palabra "tentado" en realidad traduce la forma pasiva del verbo peirazō que a su vez se traduce en hebraico nsh (examinar, explorar, tentar, poner a la prueba). ¿Por qué Jesús es puesto a la prueba? ¿Cuál será el sentido de esta elección por parte de Dios? Jesús apenas había salido de las aguas del Jordán, envuelto por la presencia del Espíritu y con la voz del amor en su corazón: «¡Eres mi Hijo, el amado!». Y ahora este Hijo es llamado a pasar el camino fatigoso del desierto donde el agua es cosa rara, la vegetación escasa, la habitación imposible. La tentación, de los mil rostros, quiere alejar a Jesús de su misión filial: Si eres Hijo, sálvate a ti mismo usando el poder divino que el Padre ha puesto en tus manos. ¡No aceptes los limites de tu condición humana! Considera como fuerz

Cuaresma 2011

El miércoles 9 de marzo del 2011, iniciamos el periodo cuaresmal, en dicho periodo, todos los cristianos estamos invitados a vivir un proceso constante de conversión interior y de avanzar en el conocimiento y en el amor de Cristo Jesús nuestro Salvador. Los motivamos a que vivan esta experiencia renovadora desde nuestro propio ámbito de vida, aprendiendo de Jesús a amar a nuestro prójimo, y en especial poniendo mayor atención a los que sufren. Tomemos el tiempo para disfrutar del recogimiento espiritual y tomemos conciencia de nuestra Fe Cristiana, en este tiempo particular es importante: - Hacer Oración, tanto personal como en familia - Ofrecer ayuno, pero con una actitud positiva, no con sufrimiento, - Dar limosna, la cual nos ayuda a solidarizarnos del sufrimiento de los demás, o hacer obras de caridad Que esta cuaresma no pase desapercibida, pongamos empeño en cambiar aquello con lo que sabemos que ya no podemos vivir, que realmente nos convirtamos y creamos en el evangelio, lo cua