martes, abril 28, 2009

El amor es el camino mejor


No hay nada que lo supere.
Parece que escuchamos nuevamente a San Pablo y que a cada uno nos dijera al oído:
Tú sueñas grandezas, hazañas, aventuras… anhelas un ideal que hierva en tu sangre y rompa todos los condicionamientos preestablecidos… quisieras escalar alturas para llegar a las más altas cimas o alcanzar los más remotos confines…
Tú anhelas subir más allá de las nubes para alcanzar las estrellas, mirar el mundo desde allí y contemplar el cosmos en toda su extensión y belleza.

Dices que estás disponible para afrontar cuanto sea necesario con tal de llegar hasta el triunfo; tienes muchas ilusiones, mucho ímpetu y un gran anhelo…
Pero ven, siéntate un momento y escúchame: te enseñaré un camino más elevado y sublime, el camino del amor. Yo sé que tú anhelas amar, pero tan vez todavía no sabes cuál es la parte del amor que te está reservada en la vida.
No importa si a ti te han amado poco: tú puedes buscar, intentar, aprender… decídete hoy a abrir el corazón para encontrar en su centro el verdadero amor; es la gran prioridad de toda vida.
Pues tener ante ti muchos senderos, pero sin lugar a dudas el amor es el camino mejor. Pero recuerda: La mejor manera de vivir el amor es amando.



Tomado de: Cuatro lecciones de Amor. María Belén.

El amor es el camino mejor

martes, abril 21, 2009

El elogio del amor


Las primeras palabras del Apóstol san Pablo en el capítulo 13 de la primera cara a los Corintios son de una elocuencia extraordinaria orientadas a hacernos comprender la grandeza, la belleza y la importancia suprema del Amor.
Podemos mirar en torno, mirar hacia dentro o curiosear hacia fuera; podemos escudriñar el pasado, repasar la historia entera o predecir el futuro… y en ningún lado encontraremos nada más grande y hermoso que el amor.
El Amor es de todos los tiempos, las personas de cualquier lugar o época, tienen todas la misma tarea y el mismo compromiso: vivir el Amor.
Para cualquier habitante de nuestro planeta, chico o grande, rico o pobre, ignorante o sabio, será idéntico el problema si vive en el amor o en el desamor.
La mayor ciencia, el mejor regalo y la máxima sabiduría se sintetiza en el amor.
Podemos continuar la lista comparando el Amor con lo que queramos, con teorías filosóficas o fantasías modernas, pero siempre encontraremos la primacía del Amor que lo supera todo en calidad e importancia.

Has cosas que pueden faltar y no son de estricta necesidad, se puede prescindir de ellas, seguir viviendo y llegar a ser feliz; pero falta de amor en la vida, sí deja en el ser humano un vacío que nada puede suplir y que con nada se podrá nunca llenar.
La persona sin amor poco a poco se empequeñece, se consume y camina en la oscuridad.


Tomado de: Cuatro lecciones de Amor. María Belén

martes, abril 07, 2009

La cruz


En ese trato muy fraternal con sus colaboradores, hemos descubierto otra dimensión de sus valores humanos. ¡Ojalá nosotros los evangelizadores del siglo XXI, supiéramos aprender de su magistral lección en cuanto a relaciones humanas con los colaboradores y saberlos involucarar de lleno en nuestras actividades apostólicas.
Y ahora le invito a hablarnos de otro tema fuerte de su vida en Cristo: la Cruz, un ingrendiente muy común en nuestro menú diario.
De acuerdo a la lógica del Evangelio usted considera la cruz como un valor en contraste con la lógica humana que la rechaza, hasta el punto de que algunos de sus biógrafos hablan de su locura por la Cruz de Cristo.
¿Qué opina de esa apreciación de sus biógrafos?


En verdad, yo prediqué con “locura” la Cruz de Cristo. Efectivamente Cristo me envió a proclamar el Evangelio, no con los discursos sofisticados de la elocuencia humana. En tal caso la Cruz de Cristo ya no tendría sentido. Porque el lenguaje de la Cruz resulta una locura para los que se pierden; pero para los que se salvan, para nosotros, es poder de Dios. (1Co 1,17-18)

Mientras los judíos piden milagros y los griegos buscan el saber, nosotros proclamamos a un Mesías crucificado: escándalo para los judíos, y para los griegos locura. Pero para los que Dios ha llamado, judíos y griegos, este Mesías es fuerza de Dios y sabiduría de Dios. (1Co 1,22-24). Con la llamada de Dios hemos sido elegidos para vivir y anunciar al mundo esa elección de Amor.

Definitivamente la “locura” de la Cruz con la muerte y resurrección de Cristo se puede entender sólo con la lógica del Amor. Y su vida nueva comenzó con el gran acontecimiento del encuentro de Cristo resucitado. ¿Nos podría hablar de este aspecto que ha sido como el caballo de batalla de su predicación?

¡Sí como no! De acuerdo al plan de Redención y siguiendo la lógica del Amor; con Cristo muerto y resucitado se construye la nueva humanidad, tal como lo manifesté a los hermanos filipenses: “Tengan unos con otros las mismas disposiciones que tuvo Cristo Jesús, quien, existiendo en forma de Dios, se anonadó, tomando la forma de siervo, y en condición de hombre, se humilló, hecho obediente hasta la Cruz, por lo cual Dios lo exaltó y le otorgó un nombre sobre todo nombre, para que el nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y entre los muertos, y en toda lengua proclame que Cristo Jesús es el Señor para gloria de Dios Padre. (Fil 2,5-11).
“Por lo tanto, hermanos, echen fuera la vieja levadura para ser mansa nueva, pues si Cristo es para nosotros la víctima pascual, celebren la fiesta con el pan sin levadura, que es la pureza y sinceridad. (2Co 5,8).

Tomado de: Entrevista. Los valores de Pablo de Tarso. Para nuevos líderes